CAPÍTULO V - Un pingüino llamado Tux
Corria el año 1991 y un estudiante de la universidad de Helsinki ultimaba los preparativos de la que iba a ser su propia distribución de Unix. El joven se llamaba joven Linus Torvalds, y el sistema operativo en cuestión fue bautizado, de acuerdo a su nombre, como Linux.
Lo que empezó como un hobby…
Por
aquel entonces, una de las distribuciones libres más populares
de Unix era Minix,
distribuido junto con su código fuente y desarrollado
por el profesor Andrew
S. Tanenbaum en 1987. Este era el sistema operativo
en el que se basó el hacker de Helsinki para iniciar su
proyecto. El núcleo de Linux, escrito casi completamente
en lenguaje
de programación C con algunas extensiones GNU
C, fue desarrollado por Torvalds en un intento por
obtener un sistema operativo libre similar a Unix que
funcionara con procesadores
386. El proyecto nació en 1991 con un mensaje en el
grupo comp.os.minix de Usenet,
que se ha convertido en leyenda. El mensaje decía así:
Hello everybody out there using minix -
I’m doing a (free) operating system (just a hobby, won’t be big and professional like gnu) for 386(486) AT clones.
Lo que traducido, vendría a decir algo así:
Hola a todos los usuarios de minix -
Estoy haciendo un sistema operativo (libre) (sólo un hobby, no será nada grande y profesional como GNU) para clones AT 386(486)…
Por aquel entonces, poco imaginaba Torvalds de hasta donde le podía llevar lo que comenzó como un simple hobby. Ese primigenio mensaje sentaba el inicio del sistema operativo libre más famoso de la historia.
El modelo colaborativo
Por supuesto, Linux no estaba libre de competidores. En 1991, al mismo tiempo que Linus Torvalds hacía las primera pruebas con su nuevo sistema operativo, William y Lynne Jolitz también intentaban portar BSD Unix a la arquitectura del procesador x86. Para un observador externo, la tecnología BSD era mucho más impresionante que el sistema inacabado de Linus Torvalds, por lo que cualquiera habría afirmado que BSD sería el Unix libre para PC que triunfaría. Pero lo que determino el éxito de Linux no fue la tecnología, sino la sociología.
Linux era y sigue siendo un proyecto estrechamente vinculado al movimiento GNU, iniciado por Richard Stallman, cuyo objetivo final es la creación de un sistema operativo completamente libre. La máxima del proyecto GNU, aplicada también a Linux, “retornar al espíritu de cooperación que prevaleció en los tiempos iniciales de la comunidad de usuarios de computadoras”.
Hasta
la fecha, la programación de un sistema operativo estaba
restringida a la colaboración de un pequeño grupo de expertos,
pero Linux iba a cambiar esa tendencia. Desde el principio,
Linux era programado por cientos de voluntarios que colaboraban
en el proyecto de forma eventual. Para mantener los estándares
de calidad, simplemente se sometía el sistema semanalmente
a la evaluación de los usuarios, que actuaban como “testers”
del mismo, pudiendo reportar los fallos que detectaban
y permitiendo así a alguno de los cientos de programadores
implicados el arreglar rápidamente la disfunción. La fuerza
de Linux, por tanto, se encuentra en su modelo de trabajo
colaborativo que permite que literalmente cualquier persona
pueda mejorar el sistema.
Y vaya si funcionó. De hecho, funcionó tan bien que a finales de 1993, Linux podía competir en estabilidad y fiabilidad con muchos sistemas Unix comerciales, contando además con una cantidad mucho mayor de software. De este modo, Linux comenzó a atraer también a atraer la conversión de ciertas aplicaciones comerciales, y muchos pequeños proveedores de Unix propietario, incapaces de competir con la genialidad del sistema de Torvalds, tuvieron que cerrar sus puertas.
A finales de los 90, el desarrollo y programación para Linux se había convertido en una de las principales actividades dentro de la cultura hacker, junto a la conquista de la web, de la que hablaremos en el capítulo siguiente…
Tux, el pingüino
Como
muchos ya sabréis, la mascota del sistema operativo Linux
es un pingüino llamado Tux
(del inglés Tuxedo, que quiere decir
esmoquin), aunque hay quien dice que podría significar
también Torvalds Unix
(esto último me parece más rebuscado). La mascota fue
elegida por el propio Torvalds porque de pequeño le había
picado un pingüino (¿hay pingüinos en Helsinki o es que
se fue de vacaciones al Polo Sur?) y le pareció una idea
simpática asociarlo a su proyecto. El caso es que con
el paso del tiempo, Tux se ha convertido en el icono por
excelencia del sistema Linux.
Links relacionados:
FAQ
sobre Linux
The Linux Homepage
Linux (Wikipedia
en español)
Linux.com - The enterprise
linux resource
Lista
de distribuciones de Linux (Wikipedia en inglés)